La Sorpresa

Es hora de cambiar la energía de los dos últimos posts y nada mejor para hacerlo que contarles de La Sorpresa.

Todo comenzó con esta tarjetita recibida junto con mis regalitos de Navidad:

Les confieso que soy 100% control freak, es decir, me enloquece no ser yo la que controla todo lo que pasa. Ergo las sorpresas no suelen ser los eventos favoritos de mi vida. Sin embargo, esta vez hice un esfuerzo ENORME y me aguanté. No empecé a preguntar o a ponerme ansiosa sino el día del evento. El novio se desapareció toooodo el día a preparar el asunto. Así que llegó la noche y me pasó buscando. Me estaba desesperando ya a más no poder. Pues mentira, nos montamos en el carro y me ha sacado un pañuelo para vendarme los ojos porque no podía ver a donde nos dirigíamos. Ahí fue que entré en una mezcla de pánico con desespero con ganas de terminar la cosa. Traté de detectar hacía dónde íbamos, midiendo los cruces y calculando las calles (freak les dije ok!). Todo lo calculé perfecto hasta la Cota Mil, el novio impresionado de que supe que estabamos en la Cota Mil. Pero luego me perdí. No conforme con eso, me hizo bajarme con los ojos vendados y caminar hasta el lugar, completamente entaconada y dando pasos mínimos! Les juro que es una experiencia horrenda! Gracias Diosito por darme todos mis sentidos en pleno funcionamiento.

En fin, me quitó el pañuelo y saben dónde estaba?

Esta es la casa de mi comadre! Pero transformada totalmente, no estaban los tres enanos jugando wii o corriendo, no había desorden, sino habían velas, muchas velas, orden impresionante, música divina y un olor maravilloso!

Luego del respectivo: “qué coño hacemos en casa de Rosalba?” me enteré que ambos confabularon y que mi maravillosa comadre le prestó su casa para que el novio me preparase una cena romántica para dos!

Fue divino, no me dejó hacer nada, ni servirme el vino. Cocinó y sirvió todo solito.

La comadre le dejó todo listo para servir la cena como se debía y como ella también es control freak, hizo esto:


La cena fue un asado negro de chuparse los dedos, con platanos a la miel, arrocito blanco y mazorcas dulcitas de maíz. Mi novio hacer el mejor asado del mundo entero:

Vino divino que me lo tomé casi yo todo y para completar mi postre favorito de la Danubio: Pie de Parchita.

La noche me encantó, fue una sorpresa inesperadísima y me confirmó que para todo lo demás hay Master Card.

Me siento afortunadísima por tener un novio tan detallista y una comadre tan bella. Los adoro a ambos.

p.d. este intento de cenicero fue lo más cómico de la noche (en la foto no se ve porque medía como 2 centímetros cuadrados)

One thought on “La Sorpresa

  1. Jejejeje no habia tenido chance de leer esto.
    Para mi fue un placer sacar cubiertos, vajilla, comprar velas, etc… Lo mejor de todo fue participar en la sorpresa. Verte a ti caminar (si eso que hacias se puede llamar caminar) con los ojos vendados y entaconada (muy elegante con un pañuelo de tigre) y al novio sosteniendote con una mano y en la otra la caja gigante del pie de parchita fue priceless…
    Ahora bien, te falto comentar que el reportorio musical fue un HIT absoluto!!!! Y que habian tantas velas que tuviste que apagar algunas!
    Te voy a mandar otra foto del cenicero porque la que pusiste no se aprecia mucho lo cuchi y chiquito que es.
    Ya que insistes en dar las gracias, cuando quieras planeas una cena con asado negro y me invitas!
    Muack.

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