Ausencias…Presencias

Las ausencias te enseñan lo fuerte de los amores, lo maravilloso de las rutinas, lo divino de la dependencia, tus verdaderas prioridades, la intensidad de los vínculos y la importancia de apreciar el aquí y el ahora.

Las ausencias te revuelven los miedos más ocultos, sacan a flote las emociones más primarias y te muestran contundentemente tu propia vulnerabilidad.

Las ausencias son como un balde de agua fría que te despiertan a la vida y aunque llenas de shock logran su cometido mejor que nadie.

Las ausencias te muestran los logros y los pendientes, tanto los tuyos como los del ausente, te demuestran la importancia pero también la relatividad del tiempo.

Las ausencias te marcan, tu decides si para bien o para mal o ambas, tu decides si aprendes de ellas o si las tiras al destierro, tu las enfrentas o las evitas, las aprecias o las desprecias, la disfrutas o las sufres o ambas.

Las ausencias hasta llegan a definirte porque son unos “darte cuenta” muy fuertes, muy humanos y muy básicos.

Las ausencias se viven bilateralmente, el ausente es el presente y el presente es el ausente dependiendo de quien lo vea. Eso las hace tan maravillosas, es que sus resultados son exponenciales.

Porque al fin al cabo las ausencias también son relativas, cuando el amor es tan fuerte nunca me dejas y nunca te dejo, tu ausencia no hace más que evocar tu presencia.

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Por ahí debe haber un planeta en retrógrado

Un día como hoy es IMPOSIBLE de meter en la gaveta usual de bueno, malo, difícil, largo, etc. Ha tenido demasiadas cosas, todas absolutamente inconsistentes entre ellas.

Fue un día de trabajo intenso, de pasos para nuevos comienzos, de problemas tecnológicos (laptop y BB al mismo tiempo) que se traducen en caos, de conversaciones con personas nuevas y distintas, de stress por cambios que alteraron la rutina de muchos, de amigos, de celebraciones y de una completa rabia y desilución con algunos de nuestra raza.

Es demasiado para lidiar con ello, tenía que escribir algo pero no creo que me extienda porque no sé como analizar nada. Lo que sí se es que me molesta que a la gente buena y que le tengo cariño le pasen cosas malas, cosas de esas que sólo puedes ubicar en una película trágica.

 

Proud Mama

 

Hoy ando con el Proud Mama más a millón que nunca, así que este post está dedicado a mi hijo maravilloso, a esa pequeñita persona con un gigantesco corazón:

Que me cambió la vida para mejor, que me hizo mamá, que me da fuerzas para todo, que me mostró que me puedo convertir en una fiera cuando de protegerlo se trata

Que es un deportista divino y le entrega todo a cada uno de los deportes que ha probado: baseball, natación, tennis, futbol, ping pong, correr, golf y todos los que faltan

Que tiene una mente cuestionadora e intranquila, un carácter fuerte, una mirada intensa, una sonrisa que derrite y unas manos gorditas que adoro

Que me sorprende con sus habilidades matemáticas, su facilidad para las ciencias y su habilidad para relacionarse con la gente

Que me regala actuaciones llenas de carcajadas, carreras en donde cada vez lo hace mejor, bailes llenos de ternura y chistes que ni el mismo entiende

Que me enseña que todos los logros llevan trabajo, constancia y mucha dedicación

Que me recuerda a mi misma a su edad cuando no paraba de hablar, es que el mundo está lleno de tantas cosas interesantes como para callar

Que pasó de ser: un niño desnutrido crónico a un niño fuerte y sano, con unos músculos que adoro y una postura impecable; un niño en terapia de lenguaje a un niño que estudia en un colegio no bilingue sino en inglés y con pensum americano; un niño en terapia ocupacional a un deportista con unas habilidades motrices impresionantes y una letra bellísima cuando no lo hace corriendo; un niño en riesgo de desapego a un niño con más sentido de la familia y de formar parte de un clan que muchos de nosotros; un niño inseguro a un niño maduro que en contra de mis deseos de mamá gallina se fue a un camp de niño grande con apenas 8 añitos sin ningún contacto por dos semanas y se adaptó sin problemas.

Que se demuestra a si mismo, a mi y al mundo entero que nurture is definitely stronger than nature

You rock my boy and you make me proud every day of your life!

 

Hay cosas que definitivamente nadie te cuenta.

Nadie te cuenta lo que se siente cuando tienes que desmontar el apartamento de una persona querida que ha muerto.

Nadie te cuenta lo vulnerable que te sientes cuando tienes que doblar pantalones y muchos vestidos para guardarlos en una caja que será donada.

Nadie te cuenta que en cada doblez sientes una vida y cientos de recuerdos que te pasan por las manos.

Nadie te cuenta de las lágrimas que sueltas, ni mucho menos de las que callas cuando sientes olores que nunca quisieras olvidar.

Nadie te cuenta lo intruso que te sientes tocando cada cosa, abriendo cada gaveta, decidiendo qué se queda y qué se va.

Nadie te cuenta las ganas de querer dejar todo cómo está o de tener espacios muy grandes para quedarte con todo.

Nadie te cuenta lo que se siente darte cuenta que TODA nuestra vida se reduce a cajas, las cajas en donde se mete todo, incluido el ataud en el que terminaremos nosotros mismos.

Nadie te cuenta lo difícil que es mantener los recuerdos y las sonrisas sin la presencia.

Nadie te cuenta del dolor de espalda, de cuello y de cabeza con los que el cuerpo te reclama que ya es suficiente por un día.

Nadie te cuenta lo delicado de tu alma, la impotencia que no te abandona, el sentirnos absolutamente incapaces de aceptar la muerte y la sensación de abandono que te atraviesa el pecho.

Hay cosas que definitivamente nadie te cuenta.