Inseguridad

Escuchamos la palabra inseguridad e inmediatamente pensamos, secuestro, atraco, arrebatón y hasta muerte en manos del hampa venezolana. Sin embargo, no pensamos en la inseguridad en materia de salud. No pensamos en lo muy cara que es la medicina, en lo completamente ineficiente del sistema de salud pública y seguridad social.

Hoy tuvimos una emergencia médica familiar, una insuficiencia cardíaca que gracias a Dios fue arreglada con una intervención “sencilla” para poner un marcapasos. Y fue sencilla porque a pesar de que no había seguro se pudo pagar. Sin embargo, cuando te sientas a reflexionar te das cuenta que si no se hubiese podido pagar inmediatamente, la persona hubiese muerto, así de simple. Porque cuando alguien llega a la clínica con 15 pulsaciones por minuto, no se puede esperar, o actúas ya o adios luz que te apagaste. Si esa misma persona hubiese llegado a un hospital donde pasas horas antes de que te atiendan, donde no hay quirófano, o médico, o enfermera, ni mucho menos un marcapasos, a esta hora estaríamos llorando.

A esa inseguridad también está expuesta la mayoría de los venezolanos que viven y sobreviven en este país. De esa tampoco tenemos cifras, ni siquiera extraoficiales, porque de eso no se entera casi nadie, de eso no se habla.

Estoy convencida que la solución no es nacionalizar las clínicas, ni expropiar a los productores de equipos médicos o a las compañías de seguros. Tampoco creo que todo sea culpa del gobierno que ha probado ser incapaz en el manejo de la salud pública. Algo me dice que la responsabilidad es compartida. No sé nada de eso, no sé de políticas públicas, ni pretendo ser experta. Tampoco quiero sonar a una crítica irresponsable pero como ciudadana, como hija, como nieta y como madre, sí quiero llamar la atención sobre la inseguridad de TODO tipo que vivimos en estos tiempos. Porque la vida vale mucho como para perderla por demoras o ineficiencias en el sistema. La vida tenemos que protegerla. Vienen las elecciones, ojalá que los candidatos estén pensando sobre estos temas que afectan a la mayoría de los venezolanos.

De la puerta…

…que tiene apenas tres semanas abierta y no ha sido fácil. Es que los cambios te remueven los miedos más profundos, las rabias menos deseadas, las tristezas que quieres olvidar y te ponen en tus narices retos que preferirías no enfrentar. Toca elegir si entrar o no entrar, a veces no es tan sencillo como tocar el timbre y pasar el umbral de la puerta. Resulta que te puedes quedar inmóvil justo antes de entrar tratando de descifrar o adivinar lo que vendrá. Menuda e ilusa idea… nunca lo sabrás si no te decides a entrar y no das EL paso.

Y cuando te amarras los pantalones y dices quién dijo miedo? entras y upsssss te das cuenta que hay cosas buenas, unas malas, otras mejorables y otras incomprensibles. Te encuentras con la realidad de la vida de que nada es perfecto y que TODO, absolutamente TODO, va a depender de lo que pienses, de cómo lo pienses y de lo que decidas hacer con eso que piensas. Si solo te guías por lo que sientes cometes un error gigantesco porque los sentimientos nos juegan malas pasadas, los sentimientos se aprovechan de su irracionalidad, o debo decir la nuestra, para idealizar el pasado, para comparar, para subjetivizar lo insubjetivizable y para llenarnos de miedos. Así que a esa puerta hay que entrarle con racionalidad pura, desprovisto de emoción, solo así se puede lidiar con un adios no buscado y con la ausencia de lo que querías, de lo conocido, de lo seguro, de lo que en tu mente y en tu corazón aún era muy joven para terminar.

Pienso que aunque ha sido corto el tiempo, no es pronto para identificar lo incomprensible, lo que se nos hará difícil o quizás intolerable. Pero si es pronto, MUY pronto, para predecir, juzgar o tomar decisiones.

Así que como dice una oración que me enviaron hoy: Señor dame paciencia para comprender y esperar…

Masoquismo? Nada de eso, se llama Maternidad!

Y sólo una mamá (y quizás algún papá) pueda entender este post. Ver a un hijo sufrir es lo PEOR  para uno. No hablo de sufrimiento porque una novia lo dejó o porque un amigo lo traicionó o porque alguien querido se murió. Hablo del sufrimiento físico, de ese que como hoy le pasó al Chinito, le hizo pegar alaridos por el dolor de un mega raspón (nótese que sobre otro mega raspón en el mismo lugar el día de ayer).

Verlos sufrir así, incluso tener que limpiar esa herida, nos parte el alma. La cosa te desespera no por los gritos sino porque no puedes hacer nada por evitarlo. Solo puedes verlos, acompañarlos y luego abrazarlos y consentirlos.

Pero hoy en medio del proceso deseé robarme ese  raspón para ahorrarle el sufrimiento y creánme que si hay alguien miedosa, llorona y cagona, soy yo. El hecho es que con la maternidad desarrollas ese sentimiento masoquista que te hace capaz de entregar T O D O para proteger a los chamos, es un amor completamente incondicional y sin nada de egoismo. Es una entrega casi que absurda y les puedo jurar que en nombre del amor de madre más de una sería capaz de cometer burradas innombrables.

Gracias a Dios han sido pocos los momentos en los cuales he tenido que ver a mi Chinito sufrir pero los que he tenido han sido suficientes para saber que esto va más allá del masoquismo. Esto es trata de este vínculo maravilloso pero indescifrable que existe entre un hijo y su mamá.

 

Coraza

El cuerpo, considerado no sólo como un conjunto de células, sino como contenedor del alma y de la mente, es realmente sabio. Lo que pasa es que la mayor parte de las veces, ni cuenta nos damos. Asumimos como un hecho que funciona, que es un instrumento y dejamos de prestarle atención.

Desde hace unos muchos años asisto a sesiones de psicoterapia corporal, psico what??? En tres platos: Todas nuestras emociones tienen un impacto en el cuerpo. Si no se liberan o viven adecuadamente, se alojan en nuestro cuerpo creando tensiones, dolores, incomodidades. La idea de la psicoterapia corporal es reconocer ese impacto, trabajar la mente y el cuerpo (con por ejemplo masajes bien específicos) e ir liberando al cuerpo de ese impacto. He tenido momentos de sesiones semanales, a veces mensuales y como ahora, cada vez que puedo (muuuuucho menos de lo que necesito).

En todos estos años he tenido sesiones con risas, llanto, gritos, dolor, normales, relajadas, experiencias inesperadas, mucha liberación, toma de conciencia, etc.

El viernes tuve una… pude darme cuenta que mi cuerpo creó una coraza (o un traje como le dice mi terapeuta) blindada, sin costuras, para que el miedo, rabia, duda, sobrecargo de los últimos meses no avanzara a sitios profundos. El hecho es que esa coraza ya cumplió su propósito, me llevó sana y salva al 10 de junio. Ahora hay que dejarla caer, menudo trabajo después de mantenerla por casi un año!

El viernes comenzamos, aunque doloroso, estuvo intenso y cargado de emociones avasallantes. El sábado mi cuerpo amaneció como si hubiese ido a la guerra pero ya estamos mejorando. Imagino que arrancarse la coraza, además de doloroso, deja expuestas áreas sensibles, de piel delgada y sin mucha protección.

Gracias a Dios que el cuerpo es pefecto y tiene capacidades auto-regenerativas. Gracias a Dios que siempre protege al inocente.

 

 

1H2011

Este año lleva seis meses de vida y con ellos:

Murió mi Mamma amada y me cuesta un mundo vivir sin su presencia.

Decidimos casarnos.

Dejé de ser empleada de BP a ser empleada de TNK-BP.

Estamos casi listos para mudarnos.

Mi niño bello pasó a third grade.

Dije hasta luego a muy buenos amigos.

Mi sueño está más descontrolado que nunca.

2H2011: BRING IT ON!

 

Saying Good Bye

Los posts han sido escasos en las últimas semanas o meses porque las emociones han sobrado y cuesta horrores convertirlas en palabras. Pero esta es la semana de cierre de los 18 meses laborales más intensos, divertidos, estresantes, reconfortantes y valiosos de mi vida. Como algunos ya saben y los que no se enteran aquí, BP sale de Venezuela, al menos directamente. Se queda un equipo de trabajo pequeño pero brillante y energético con una compañía que trae planes de crecimiento y muchas oportunidades. Pero este post no es para hablar de la puerta que se abre sino para rendirle un homenaje a la que se cierra y a todas las emociones que ello genera en mi.

Soy fiel como un perro callejero al que lo salvas y te lo llevas a tu casa. Ser así de fiel me llevó a pasar 14 años de mi carrera en la mejor firma de abogados de Caracas hasta el día en que a pesar de mi entrega incondicional, el alma, el cuerpo, la mente y mi vida me pidieron un cambio. Esa ha sido probablemente una de las decisiones más difíciles de mi vida porque a mi fidelidad y a mi nos cuesta decir adios.

Sin embargo, el tiempo y los caminos de Dios son perfectos y me llevaron a BP Venezuela. Cuando comencé allí llegué sin tener ni la más mínima idea de lo que sería, yo creía que lo sabía pero me equivoqué de calle. Todos los temores típicos de una fiel como “qué tal será la gente? me sentiré a gusto siendo la nueva? etc” se disiparon en cuestión de semanas. Ni siquiera hablaré de los retos profesionales porque eso lo guardo para mis memorias. El hecho es que llegué en medio de una reorganización corporativa e hice equipo con personas maravillosas que me enseñaron, enseñan y espero me enseñen cosas nuevas todos los días, con personas inteligentísimas que cada día me retaron a ser mejor, más creativa e incluso más humana.  Todavía me dicen que soy una “tough lady” porque ciertas cosas no cambian, pero con certeza les digo que cada vez soy más “softy”.

En equipo vivimos 18 meses, compartiendo codo a codo los retos de llevar un negocio petrolero en Venezuela, de mantener la moral de todos y la nuestra alta cuando los ojos del mundo entero se volcaron en BP, la del Derrame del Golfo. En equipo asumimos la noticia de la salida de BP en Venezuela y en equipo trabajamos y seguimos trabajando para que ello suceda exitosamente. Saben que es jodido? trabajar intensamente para ayudar a que te vendan, pero lo hicimos mejor que nadie porque somos uno equipo de profesionales duros.

En equipo es que ahora nos toca despedirnos porque unos caminamos hacia la puerta que se abre en Venezuela con el nuevo dueño, pero otros se van de Venezuela. Estos 18 meses fueron TAN intensos y fueron TANTAS horas y reuniones juntos que valen como por 10 años en cualquier otro trabajo.

Me despido con un respeto y una admiración profunda por ese equipo de trabajo, con un agradecimiento infinito por la paciencia, las enseñanzas, las risas y las caras de desespero, con un baul de recuerdos casi tan grande como el depósito de Setecsa (private joke readers), con amistades que atesoraré toda mi vida y con la convicción de que nos volveremos a ver.

Gracias Diosito por estos 18 meses que fueron el producto de una de las decisiones más difíciles pero acertadas de mi vida.