Al Agua!

Hoy es el big day y mañana una pequeña celebración en familia. Estoy contenta, con mariposas en la barriga y llena de realidades y expectativas.

Cuando te casas tus amigos y familiares te desean las cosas más lindas, otros te echan broma y te dicen que lo pienses, pero siempre hay algún comentario que se te queda grabado. Esta vez fue de una amiga que suele tener frases que se me quedan grabadas y es lectora anónima de este blog. Ella me dijo:

“Bienvenida al mundo de los que aún creemos en la familia y el amor”.

Eso fue hace dos días y todavía lo estoy pensando. Creo que a eso se reduce todo.

En un mundo de divorcios horrendos, matrimonios más cortos que los compromisos, familias separadas, cachos, mentiras, abandonos y todo lo demás, lo que nos hace falta es un poquito de fe.

Fe en el amor, en las uniones, en las familias y en los compromisos. Ahora que lo pienso, es fe en la raza humana. Claro que eso va acompañado de paciencia, aceptación, compromiso renovado diariamente y muchas cosas más pero creo que si confiamos en nosotros mismos y en la fuerza del amor y en la finalidad de la unión, entonces el matrimonio comienza a tener sentido.

Así lo creo yo y por eso aunque soy de avanzada y el primer intento fue fallidísimo sigo creyendo en el amor, en el matrimonio y en compromisos para toda la vida.

Y con ese ánimo y esa intención es que hoy me voy a casar, porque como dice Marc Anthony, yo creo en el amor.

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Dear 37

Nice to meet you. We are going to spend the next 364 days together so I thought it’d be wise to let you know a little bit about me and my expectations about you.

About me

There’s nothing much to tell except that I am passionate, loving, smart, sharp, full of energy, outspoken, intense, faithful to the core, brutally honest and strong. However, I am also very sensitive, it takes sometime for me to trust and to open to people and I am easily hurt if the people I truly love do not treat me fairly and with devotion. I’m Italian blooded so that should help you read me when in doubt.

I love jewelry, expensive purses, fine meals and wines, exquisite trips and my tastes tend to be quite expensive -if you do not believe me ask my mom who often says that I should have been born into the Rockefeller’s family- but nothing beats a nice word, a fresh rose, a tight hug or a home made meal. Believe it or not, I am easy to please when it comes to things.

I cannot say the same for values and behavior. I demand the utmost care and the highest values from people around me. I guess that explains the short list of true friends I have.

Well, I think that’s already enough for an introduction and I’m sure we’ll have plenty of time to catch up.

My expectations

Oh my, are you sure you are up to the challenge? do you have what it takes? I hope so because the list is short but surely a demanding one.

By now you should know that I (we) just moved, we are getting married in less than 20 days and if God has written it in our book we want to have a baby. Plus, we are raising a very smart, demanding and awesome almost 9 year-old boy.

Getting a feeling of my expectations? This is what I ask of you:

– Health for all of us and the people we love.
– Kindness with me, us, our plans and kids.
– Prosperity enough to be relaxed and to be able to share.
– Patience because we are all learning here and we’ll be adapting to these wonderful changes.
– Love to keep us together through thick or thin.
– Serenity, strength and faith to deal with difficult situations.
– Family and friends to enjoy the days to come.
– The presence of God in our lives to guide us through the path, be it a smooth one or a rather intricate one.

Quite a list umh? You’d better start working.

See you around 37!

Mora, morita…

No acostumbro compartir recetas en el blog pero es que esta es taaaan facil y rica que no pude resistirme. La encontré por casualidad, en un sitio que ni siquiera sabía que conocía. Sigo en Twitter a @GallinaBlanca (ni idea de por qué los sigo o si alguien me los recomendó).

Es un mousse de mora que se prepara rapídisimo, con ingredientes que se consiguen en todas partes y que puede hacer cualquiera porque no hace falta saber nada de cocina para hacer.

Ingredientes

• 400 gr moras
• 1 manzana
• 150 gramos azúcar
• 1 taza de nata para montar
• 4 claras de huevo

Preparación

Lavar las moras, quitarles el tallo verde. Limpiar la manzana, pelarla, quitarle las pepitas y mezclarlas con las moras en la licuadora. Reservar esta mezcla.

Batir las claras a punto de nieve. Juntar la crema de las moras y manzana con las claras a punto de nieve poco a poco. Remover a mano con un cucharón de madera con movimientos envolventes (con delicadeza para que no se bajen las clara). Reservar esta mezcla.

Batir la nata fría con el azúcar a alta velocidad en la batidora. Mezclar esto con la mezcla de moras y claras, hacerlo con una cuchara de madera.

Repartir en moldes o copas. Si quieren pueden adornar con moritas y trocitos de manzana y alguna hoja de menta.

36

Hacer un recap de lo que uno ha hecho con un año de vida es realmente aterrador, te da un no sé que en el medio del pecho y todo.

Como hoy es el último año de mis 36, me dio por hacer algo aterrador así que he aquí la lista de lo que hice con el año 36 de mi vida:

­Finalmente me mudé, nos mudamos… aunque aún falta mucho por hacer ya comienza a parecer hogar, hasta un canario tenemos.

­Aunque no cambié de trabajo me siento como si hubiese comenzando un trabajo nuevo porque ahora no somos BP sino TNK-BP. Jefes, estilos, culturas y estrategias nuevas. Too soon to make any conclusions. Ya nos estamos acoplando, ya estamos comenzando a hablar el mismo lenguaje. Dije unos adioses que me pusieron muy triste. Decidí entregarme a esta aventura y no me puedo quejar.

­Decidí casarme por segunda vez. 10 años después de la primera decidí apostarle nuevamente al matrimonio pero esta vez con los pies bien puestos sobre la tierra, sin ideas romántica e irreales de lo que es el matrimonio, sin esperar cambiar a nadie, ni siquiera a mi misma.

­Decidí que si Dios lo quiere, quiero ser mamá por segunda vez.
­
Logré dejar de preocuparme (tanto) por lo que come JG. Luego de 4 años de sufrimiento, es un niño en percentil 75, con una pancita gordita y todo.

­Decidí que tendremos un perrito. Siempre me negué rotundamente, pero luego de haber vivido con dos cuando estaba en casa de mi mamá tuve que aceptar que los perritos le dan alegría a la vida y son unos seres extraordinarios. JG cumple años en octubre y ese será su regalo.

­Engordé full porque no hice dieta ni un solo día de este año. Comí lo que me dio la gana sin ningún remordimiento.

­Comencé a caminar por lo menos 4 cuadras al día desde hace dos semanas. Poquitísimo lo sé, pero ese poquitísimo es mejor que el nadísimo al que venía acostumbrada.

­Hace dos semanas también, comenzamos a cenar sopa y ensalada aunque sea una vez a la semana. Poco a poco quiero ir agregando pequeños cambios que sé tendrán un impacto positivo en nuestra alimentación.

­Ayudé cada vez que pude, me moví para recoger plata y cosas para chamos en situación de abandono. Lo digo no porque quiero vanagloriarme sino porque muchos de ustedes ayudaron y eso lo agradezco. Lo digo porque quiero motivarlos a que lo hagan ustedes también!

Casi todas las anteriores son las principales cosas que hice en mi año 36 de vida.

Que hicieron los 36 conmigo? Fueron buenos en gran parte, no reconocer esas bondades me convertiría en ingrata. Pero les confieso que no los recordaré con cariño. Se llevaron a mis dos abuelas maternas y me dejaron abuela-less. Sensación bastante desagradable porque además te pone en evidencia que la línea generacional inmediata es la de tus padres y tus tíos.

Ahora, la última de esas muertes me marcó como siempre supe que lo haría. Mi Mamma se murió, su cuerpo se cansó y su alma también. Mi Mamma se murió y yo estuve allí acompañándola. Su alma me dijo días antes de morir que yo ya la había tenido suficiente. Son 36 años suficientes? Si veo alrededor creo que sí, muchos amigos perdieron a sus abuelos cuando eran muy chamos. Mi Mamma no solo me disfrutó a mi, sino que disfrutó a mi Chino, fue un disfrute mutuo en realidad. Pero si pienso en el dolor de no tenerla, en la ganas de tocarla, en la imperiosa necesidad de ir cada fin de semana al cementerio a dejarle flores, creo que 36 años no fueron suficientes. Perderla justo en el año 36 que trajo tantos cambios no puede ser coincidencia. Hay algo, algo que no tengo claro, pero algo.

Si tuviese que escoger un calificativo para el año 36 sería INTENSO. Intenso como el amor, como los cambios, como el duelo y como la esperanza del porvenir.

Women who do too much

La semana pasada una amiga me regalo un libro con reflexiones para las mujeres que hacemos demasiado.

Hoy mi “prometido” me dijo que yo quería hacer todo ya-refiriendose a la cosas del apartamento- y que si no hacía las cosas ya entonces me estresaba.
Confieso que I do too much. I do everything. I cannot fight it. It’s my nature. I enjoy doing too much and overexerting myself. I enjoy pushing myself to the limit. But what I truly enjoy is the feeling of accomplishment.

Amo sentir que puedo hacer mucho y que lo mucho que hago usualmente tiene los resultados que estaba buscando. Es como un vicio. Puedo trabajar como loca en la semana, llegar a la casa a ser mamá ejemplar que hacer tareas, organiza loncheras especiales y todo lo demás. Lo disfruto, soy así de fiebrua. Y llega el fin de semana y no puedo dejar de hacer las cosas que quiero o que tengo que hacer. Para rematar me embarco a cada rato en proyectos para ayudar, para organizar, para aprender y como soy Virgo e intensa todo tiene que salir y ser perfecto.

En mi defensa: crecí alrededor de gente que hacía mucho. En realidad no de gente, simplemente soy hija de mi mamá y como dice el dicho: hijo de gato caza ratón.

No sé si será la cercanía a los 37 o la intensidad de actividades de las últimas semanas o el comentario de mi “prometido” o el libro que me regalaron o todas las anteriores, pero llevo un par de horas preguntándome cosas, cosas que no puedo ni verbalizar, quizás sea cuestionándome. El hecho es que creo que la vida pasa tan rápido y es tan incierta que no quiero dejar para después lo que puedo hacer hoy, porque qué pasa si mañana me muero y no compré las matas bellísimas que quería poner en mi nueva cocina, qué pasa si me muero y me quedé con ganas de hacer un Raclette en casa por no comprar la raclettera que hoy finalmente conseguí? La otra cara de la moneda, es qué pasa si por andar corriendo y con lista en mano me olvido de disfrutar el proceso? O es que en verdad puedo marcar toda la lista con checks en una carrera de tiempo e igual disfrutar?

No lo sé… lo que sí sé es que nada es coincidencia….